Salud

Irán no exige ninguna vacuna a la entrada, salvo las siempre recomendables del tifus y el tétanos.
Entre las enfermedades más comunes que se pueden padecer, están los siempre fastidiosos problemas estomacales, que afectan a muchos viajeros. Lo más recomendable para prevenirlas es beber agua mineral embotellada, aunque esta es potable en casi todo el país, no abusar de bebidas frías cuando se regrese de las excursiones (en este caso tomarse un té caliente), pelar y lavar bien las verduras y frutas, aparte de no excederse tomando refrescos y sobre todo especias en las comidas.
Las farmacias suelen estar abiertas las 24 h en los grandes núcleos de población y el personal habla inglés.