Primeros Tiempos

Los primeros núcleos habitados aparecen en Irán alrededor de los años 7000 y 6000 a. de C. En esta época encontramos pequeñas estatuillas en barro cocido y herramientas de sílex.
Elam, próximo a Mesopotamia fue uno de los centros de civilización más antiguos de Irán. A finales del primer milenio, el zigurat de Tchoga Zanbil, al sudeste de Susa, representó el apogeo del arte elamita.
A principios del siglo VII a. de C., los célebres bronces de Luristán, decorados con animales fantásticos, se extendieron a partir de la zona central de los montes Zagros.
Entre el 700 y el 200 a. de C., los escitas se especializaron en el trabajo de materiales preciosos, especialmente de oro.