Literatura
La tradición artística y literaria de Irán es muy antigua. Durante el apogeo de la dinastía aqueménida (siglos V-IV a. de C.), tienen especial relevancia los textos del
Avesta y
Videvdat, escritos en persa antiguo. Estas recopilaciones reunían escritos de diversas épocas relativos a la religión mazdeísta y a la obra de su principal reformador, Zaratustra. El
Avesta fue completado en el siglo III, bajo el reinado sasánida de Ardachir I, con textos relativos a las matemáticas, a la medicina, a la astronomía, así como a la adivinación y a la magia.
Con los partos y los sasánidas se empezó a utilizar el persa medio o pahlavi. Dan fe de ello obras como el
Zend, traducción del Avesta y el
Bundaheshn, narración de la historia del mundo desde su creación.

El periodo de la literatura clásica persa comprende desde el siglo X hasta la llegada de los safawíes, a principios del siglo XVI. La poesía conoció entonces un importante desarrollo en diferentes modalidades: lírica (
gazal), poesía narrativa (
masnavi) y panegírico (
qasida).
En esta época destaca la figura de
Rudaki, ciego de nacimiento, que acompañaba sus poemas con música de laúd y
Ferdowsi, uno de los más importantes vates persas.
En el siglo XII (1050-1122) vivió
Omar Jayyam que, quizás, sea el poeta más conocido para los occidentales gracias a que su célebre obra
Rubaiyyat ha sido muchas veces traducida a lenguas europeas.
La poesía lírica y mística alcanzó su apogeo durante la invasión mongola con figuras como
Saadi (1200-1291) y, sobre todo, con
Hafiz (1320-1390), místico y sufí, que era capaz de recitar el Corán de memoria.
A finales del siglo XIX, el intento de modernización de Irán estuvo representado por una generación de escritores que tomaron sus temas de inspiración de la vida cotidiana y política. Nombres representativos son
Amiri (1860-1917) y
Aref (1880-1934).
La literatura iraní contemporánea no es demasiado conocida en Occidente. Poetas importantes del siglo XX son
Bahar (1880-1951) y
Nima Yuchidi (1897-1959).